domingo, agosto 12, 2007

El perfume (la historia de un asesino)

"En la época que nos ocupa reinaba en las ciudades un hedor apenas concebible para el hombre moderno. Las calles apestaban a estiércol, los patios interiores apestaban a orina, los huecos de las escaleras apestaban a madera podrida y excrementos de rata; las cocinas, a col podrida y grasa de carnero; los aposentos sin ventilación apestaban a polvo enmohecido; los dormitorios, a sábanas grasientas,a edredones húmedos y al penetrante olor dulzón de los orinales...Apestaban los ríos, apestaban las plazas, apestaban las iglesias y el hedor se respiraba por igual bajo los puentes y en los palacios...Y, como es natural, el hedor alcanzaba las máximas proporciones en París, porque París era la mayor ciudad de Francia. Y dentro de París había un lugar donde el hedor se convertía en infernal, entre la Rue aux Fers y la Rue de la Ferronerie, o sea, en el Cimetière de Innocents."

Fragmento del comienzo de El Perfume.

La Novela de Patrick Süskind llegó a mis manos hace ya unos años y fue impresionante para mí el poder sentir o imaginar los olores descritos en ella, como si estuviera ahí, produciéndose la cercanía y la repugnancia ante Jean Baptiste Grenouille, el personaje principal. El autor tenía una forma de escribir intensa, que me llamaba la atención como poder llevarla a imagen…


Debo decir que mis ganas de ver el film, tenían que ver con el como se podía resolver el puzzle, de sugerir olores o “sentirlos” a través de la pantalla. En algún momento, se han hecho experimentos aromatizando algunas escenas en las salas de cine.
Agradezco que no se haya hecho en esta oportunidad…Si se lograba captar la intensidad de transmitir olores que tenía la novela, sería ya un mérito. De hecho, las imágenes sugieren a través del uso de cámaras que se acercan hasta el primerísimo primer plano (p.p.p. o plano detalle), unido a la intensidad sonora y el seguir al pie de la letra con la voz en off, lo que va sucediendo en la historia. En fin, se logra en gran medida, pero eso sí, al menos en un peldaño o dos más bajo que la novela misma. Nótese que algunos problemas de sonido que se presentaron, mientras presencie la película, lograron distraerme por momentos…pero puedo decir que es una historia que intenta ser lo más fidedigna a su versión en el papel, lo que en este caso, se agradece. Es como una imitación del perfume original…

Como siempre,Dustin Hoffmann(Giuseppe Baldini),nos entrega un gran personaje,como el perfumista que le enseña a Grenouille (Ben Whishaw). También nos encontramos con Alan Rickman (Antoine Richis), quien es el profesor Severus Snape, de la saga de Harry Potter y la hermosa Rachel Hurd-Wood (Laura Richis).

En este caso,recomiendo que lean la novela antes, si no fuera así,traten igual de llegar a leerla porque está excelentemente bien escrita.

La historia de un hombre que “no despide olor”,lo podríamos tomar como una metáfora de tanta gente que pasa inadvertida por esta vida,que puede tener un talento,pero éste es ignorado y es considerado,si es que lo ven…un ser extraño…

Ahora, en este caso, nos encontramos con un hombre que a su paso,si bien no despide olor, deja otra estela…quienes lean la novela, vean la película o incluso se fijen en el título del film…podrán saber a que tipo de estela me refiero.

Podríamos pensar en una maldición que persigue a Jean Baptiste,o tal vez en un ser indefenso,que se asombra, vibra,vive por los aromas,que tiene un talento innato que le hace anhelar el mejor de los perfumes,lo que puede ser algo extraordinario,excelente,tanto como dañino,como dice el dicho: “el perfume y el veneno vienen en frasco chico”,discernir cual es cual,en este caso, puede confundir…dejarse llevar por un olor…un placer…puede ser algo que no termine bien…pero no estoy hablando que la vida no deba o pueda ser placentera, pero el asunto es cuales son nuestras prioridades y que hacemos o dejamos de hacer por lograrlas…¿Qué quieres de la vida?¿Cuáles son tus talentos?¿Cuáles son tus dones?¿Estás dispuesto(a) a cualquier cosas por triunfar?

El personaje lleva nombre de profeta…pero la diferencia está en el mensaje…”el Perfume” del cual hablaba en el desierto ese perfumista (la voz que clama en el desierto), vino a cambiar la condición del hombre y podría haber cambiado la condición de Grenouille, sino se hubiera embriagado de sí mismo y en otros…No será el único que cae en ese estado de embriaguez, así también lo hará todo un pueblo que pasa de querer matarlo…a liberarlo…y que cae rendido a sus pies… que diferente a lo que sucedió con quien murió en la cruz, que era inocente, pero todo cuanto hizo lo hizo por amor… pagando por nuestro mal olor, para entregarnos la mejor de las fragancias, la Fe, la Vida Eterna…

“Las moscas muertas hacen heder y dar mal olor al perfume del perfumista; así una pequeña locura al que es estimado como sabio y honorable”

Eclesiastés 10:1

Tú y yo podemos declarar como perfumistas…el Mejor de los perfumes, al PERFUME por excelencia, cuidémonos de perfumarnos cada día…

Podemos oler bien por fuera…pero ¿por dentro?

Un abrazo

Iván

2 comentarios:

Alejandro Vazquez dijo...

Hola Ivan, Saludos,
Excelente Blog... Lo visitare continuamente. Por favor, si es posible sigue postenado.
Estoy agregando un link en mi blog.
Saludos

ivanwerth dijo...

Hola Alejandro, Saludos también

Estoy dándole una mirada a tu blog. La invitación es a que sigamos posteando...como dicen por ahí, aplicándolo esta vez a los bloggeros...la diferencia entre un mal blogger y uno bueno es que el primero "tiene que decir algo" y el segundo..."tiene algo que decir"...

Espero que ambos estemos entre los "buenos"...

Un abrazo

Iván

P.D. Pronto comentaré algunas películas que he visto en el último tiempo.