lunes, septiembre 25, 2006

Cars

Un concepto de vida…una vida que es más que un concepto.


Alguna vez comenté que la primera vez que fui al cine cuando niño, fue a ver
“La dama y el vagabundo” (no estaba recién estrenada…bueno en Chile, tal vez…) pero el asunto es que muchas de esas “películas de niño” marcaron profundamente mi vida y por supuesto otras, que no son “tan de niño”, la siguieron marcando, hasta el día de hoy.

No había nada más emocionante que estar en la fila para entrar y luego al sentarse, que se apagaran lentamente las luces, para comenzar con los avances de películas que antes sólo llamabas sinopsis y hace ya un tiempo los conocemos sólo como trailers, acompañadas de spots publicitarios de distinto tipo a veces nuevos y otros que eran los mismos que veíamos en la tele, pero que adquirían una dimensión especial. Eran tiempos donde entrabas con asiento numerado, que podías elegir y te pasaban unos rollitos de papel con el número de tu asiento, algunos de los cines tenían platea baja y alta. Podías comprar unas calugas o dulces, pero cuando comenzaba la película había silencio, tanto que hasta el ruido de abrir el envoltorio de un dulce, podía ser molesto, y te hacían callar, pero claro, los paseos de quienes siempre llegan tarde, es un clásico y no cambia. No había celulares, combos con cabritas, palomitas o canchitas…según el país donde estés, esos “pequeños vasos” de bebidas y otras cosas de la modernidad…¿o postmodernidad…? Por sí acaso, no estoy diciendo que todo tiempo pasado fue mejor, sólo algunas cosas, otras claramente, no. Lo único que puedo decir, es que antes, como ahora, reímos, lloramos, nos asustamos, nos enojamos, nos quedamos dormidos…y salimos comentando lo que acabamos de ver, a veces con cara de satisfacción, otras con cara de: ¿por qué no habré usado la salida de emergencia para irme …? Recordando que una pregunta recurrente era “¿qué hay detrás de la cortina y adónde sales? ¿puedo salir por ahí cuándo termine la película? Otro clásico, que no pasa de moda, es el que tose toda la película y que por supuesto…antes, como ahora, nos contagiaba a todos…

Luego de este preámbulo, seguramente quienes ya han visitado el blog en otras oportunidades, se habrán dado cuenta que aparecen varias películas “para niños”, con varias lecturas según sea el espectador. Quizá uno de los paradigmas de este cambio fue
Shrek y de ahí en adelante una serie de películas de distintas productoras y directores, además del uso de la animación digital.

Un ejemplo de frase con la que reirá más un adulto que un niño:

“ Soy más feliz que un diputado cobrando su aguinaldo”
(En la versión en español) Mater

Recordando que muchos de los cuentos que vemos hecho películas, o que se les leen a los niños, originalmente, no fueron pensados para ellos, sino para largas noches de invierno, donde éstos se relataban, pero con historias más terribles y finales más brutales.

Cars, es un film que tiene esas varias lecturas, desde la del más pequeño que se fascina por los autitos, los colores, sonido y movimientos, hasta el que disfruta con… los autitos, los colores, sonido y movimientos…pero reconociendo marcas, modelos, voces de los autos, marcas, bromas, juegos de palabras…etc. Hasta la infaltable historia de amor.

Debo decir que en un principio no me agradó el personaje principal del film, llamado el “Rayo McQueen” (Lightning Mac queen), por su soberbia y ego sobredimensionado, como el novato o “rookie” que puede ganar en su primera temporada el Campeonato de la Copa Piston, una referencia a la Nascar.

Hay películas donde las actitudes de algunos personajes nos son molestas y en la vida real, eso también sucede, pero una vez que uno va conociendo a las personas, puede ir descubriendo facetas, razones de algunos comportamientos, incluso podemos llegar a sorprendernos por cambios de actitud.

La banda sonora, nos comienza a mostrar conceptos como: “Life is a Highway” (algo así como: “la Vida es una carretera” (alta velocidad)… I wanna ride it all night long…de
Tom Cochran (en versión de los Rascals Flatts). En contraste, nos encontramos con una Our Town de James Taylor.

"Long ago, but not so very long ago
The world was different, oh yes it wasYou settled down
and you built a town and made it live
And you watched it growIt was your town"

Hace tiempo, pero no hace mucho tiempo
El mundo era diferente, sí lo era
Te establecías en un lugar y construías una ciudad y la hacías vivir
Y la veías crecer
Era tu ciudad

"Time goes by, time brings changes, you change, too..."

El tiempo ha pasado, el tiempo trae cambios, tú cambias también…


La historia trata de un corredor exitoso, que se pierde por accidente, al caer desde el trailer que lo lleva y queda en medio de una ruta olvidada, que llaman la
“Route 66”, que ha sido descrita en canciones que por supuesto, aparecen en la película, por parte de próceres del rock, como por ejemplo: Chuck Berry. Bueno, esta ruta, ha sido desplazada, por la interestatal, la Highway, dónde corren muchos autos de un lugar a otro…y donde escuchamos el lamento de uno de los habitantes del pueblo de Radiator Springs.

“...pensar que sólo demoran 10 minutos menos que antes…”


Radiator Springs es un lugar donde conviven el militar en retiro (Sarge) y el hippie (Fillmore), donde se han establecido algunos “extranjeros” que ya son parte del país que los acogió, pero que recuerdan la diferencia entre un Fórmula 1 y otras competencias…(Luigi y Guido) donde tenemos al policía que quiere cumplir la ley (Sheriff), la pareja romántica que tienen la bencinera y “enchulan” autos (Ramone y Flo), la grúa destartalada que encuentra a un amigo (To Mate o Mater), la hermosa sport y abogada que dejó la ciudad por razones poderosas (Sally), los tractores que mugen …y el Juez (Doc Hudson) del pueblo que esconde un secreto especial, que descubrirás al ver el film.

Hay varios conceptos que sustentan Cars: la amistad, del compañerismo, la confianza, la esperanza renovada, lo simple y bello, lo natural, la verdad, la honestidad, el amor, la ayuda, el sacrificio, la opción de un camino… o Camino, que es el principio de un recorrido a casa (the long way to home…)

Podríamos seguir enumerando “sustentos”…pero Cars se trata de una carrera en donde nuestro yo, la fama, el dinero, las “fans”, encuentran su competencia en el estar al servicio de los demás, el compañerismo, la amistad, el “sentido de equipo”, de saber que somos únicos e irrepetibles, pero que somos parte de algo más amplio que nos contiene a todos, donde a veces parece que fuéramos en sentido contrario…No es una carrera contra Chick Hicks, el envidioso corredor, que siempre salió segundo, tras The King (El Rey), el gran campeón, que se retira y hará su última carrera.

Tratar de recuperar o encontrar un nuevo significado a la vida es algo que ha preocupado a la humanidad, casi desde el principio. Independientemente, que estés en la autopista o en un camino rural, establecido en un pueblo o en la gran ciudad, un aprender cada día a cómo enfrentar la vida, establecer tus prioridades, regirte por tus valores…no sé porque digo “tus”, debería decir “mis” o tal vez…”nuestros”.

Una vez más, el uso de figuras literarias como la personificación, da buen dividendo al darle características humanas a automóviles, que incluso, como parte de su mundo, dan gracias…”al fabricante”, como nosotros podemos dar gracias a Dios. Recuerdo una historia que he escuchado varias veces que hablaba de un hombre que estaba en panne e intentaba arreglar su auto al lado del camino. Un señor muy bien vestido, detiene su hermoso automóvil a su lado y le pregunta si le puede ayudar en algo, a lo que responde que no, que lo puede hacer solo…pero el caballero insiste y al final a regañadientes accede a que vea el auto, sin dejar de pensar en que le puede ayudar este hombre…Prontamente, el auto vuelve a encender su motor. Agradecido y extrañado por lo sucedido, le pregunta como supo lo que tenía el auto…”sé lo que tenía, porque yo lo hice”, el hombre era
Henry Ford…Algo asi era la historia, la aplicación quizá no sea original tampoco, pero creo que viene al caso, porque ¿cuántas veces, en el camino, creemos que podemos hacer las cosas solos, sin ayuda y menos de quien nos hizo…?

Quisiera compartir un par de versículos del Libro de Proverbios, uno referente a la amistad y otro...al camino.

“En todo tiempo ama el amigo, Y es como un hermano en tiempos de angustia.”

Proverbios 17:17

“Confía en el Señor de todo corazón, y no en tu propia inteligencia. Reconócelo en todos tus caminos, y él allanará tus sendas. No seas sabio en tu propia opinión; más bien, teme al Señor y huye del mal.”
Proverbios 3:5-7

Un abrazo

Iván

P.D. Quisiera hacer mención a algo a que nos ha tenido acostumbrados gratamente Pixar, que son sus cortos, previos a la película, en este caso,One man band (El hombre orquesta), que en corto tiempo...valga la redundancia... nos muestra “la competencia” por ganar el sustento del día y como una simple moneda, genera un despliegue de talentos, virtuosismo y ostentación…que finalmente nos sorprenderá por la actitud y aptitud de la pequeña niña poseedora de tan preciada moneda. Una breve, pero contundente historia, que nos hará sacará algo más que una sonrisa al ver como se cumple un deseo…

lunes, septiembre 18, 2006

Plan de Vuelo (desaparecida)

Este film del director alemán Robert Schwentke, realizado en Hollywood, nos plantea un “plan de vuelo” con la incertidumbre de cual será el destino final. Introduce una dosis de suspenso, por no tener certeza plena como espectador sobre que es realidad y que es fruto de la imaginación. Todo eso, en un ambiente que hoy por hoy, luego de tantas noticias, se ha quedado no sólo en nuestros recuerdos, sino que nos persigue al entrar en chequeos de aduanas con detectores de metal, zapatos, hebillas de cinturón y al ver a muchos guardias y normas de seguridad…más aún, si arriba del avión que se dirige desde Alemania a Estados Unidos (un destino “predilecto” en los últimos años) aparecen la claustrofobia, temor, angustia, histeria colectiva que se nos presenta al ver a una mujer, que parece estar fuera de sí, donde todos entienden, incluso ella, lo complejo que es que se genere una emergencia a miles de metros de altura.

Kyle (con toda la intensidad de la siempre genial y hermosa
Jodie Foster…disculpen que me cueste ser imparcial con ella…), busca a su pequeña hija que ha desaparecido misteriosamente dentro del avión que la lleva de regreso a su patria, llevando el cuerpo de su marido que ha fallecido en los días anteriores, para ser sepultado en su tierra. Es un momento de intenso dolor, de pérdida, que ahora se ve incrementado por la impotencia de no saber donde está la pequeña niña, que iba sentada a su lado y no está cuando despierta, durante el vuelo.

Pronto, el piloto (Capitán Rich), las auxiliares de vuelo (Fiona, Stephanie, Julia), los pasajeros, el policía a bordo (Carson) y esta experta en aviones, se verán involucrados y enfrascados en una disputa que parece no encontrar razones válidas y que sencillamente la va acorralando para enfrentar la verdad de los demás…que tal vez su hija nunca existió… se plantea la tesis de la demencia temporal o algún trastorno más permanente…o quizá, un actuar premeditado para llamar la atención y/o incluso secuestrar el avión.

En un momento, generó la solidaridad de los pasajeros y tripulantes, que buscan sin cesar a la niña por todo el avión.Surge incluso la sospecha en unos pasajeros de origen árabes...se generan desconfianzas, algo claustrofóbico empieza a inundar el ambiente y la paranoia es la que reina en el caos.

Las carreras, huidas, búsquedas, más una música de
James Horner, que martilla y acentúa la angustia. Todo ello, hace que el paseo por lugares que no son de uso habitual por un pasajero, se tornen novedosos, con la distensión de saber que ella conoce del equipamiento y todas las zonas del avión, pero con la tensión de querer encontrar a su hija pronto. Si a eso le sumamos un ingrediente especial, conocido, pero efectivo, que sirve para torcer opiniones o rumbos, para enfrentar situaciones límites o buscar evitar que se llegue a ellas, a esto le llamamos el factor “bomba de tiempo”, donde éste puede ser algo o alguien… a punto de detonar (como comentario al margen, nótese que en muchas películas, cuando hay una bomba, siempre hay un par de cables para elegir...a veces quien tiene que cortar para desactivarla es inexperto y le tienen que dar las instrucciones por radio o celular...y ahí suceden cosas que son un clásico pero igual nos inquietan, cortan los cables...pero la bomba sigue en su cuenta regresiva...oh, tiene otro mecanismo...¿es posible que ahora nos sorprendan...?)

Lo que mantiene en carrera a esta mujer, a esta madre y eso es su esperanza de encontrar a quien más quiere. Las motivaciones del corazón de unos y otros se confunden, donde el egoísmo, la indiferencia, el odio, la comodidad, el engaño, la ética, el profesionalismo y otros…van quedando develados en cada nueva escena, si es que no aparecen nuevas preguntas…
Hay tres escenas que podrían sintetizar la película, que van relacionadas: la búsqueda (que en realidad sucede en una secuencia de escenas), los aplausos y “vergüenza por los aplausos” (quienes vean el film, entenderán a que me refiero).

Quisiera terminar con un par de versículos que nos hablan fe, esperanza, problemas y la forma de enfrentarlos, la perseverancia, de lo que parece locura pero no lo es. En fin, sobre el poder de Dios, la carrera constante que va declarando una verdad, La Verdad de la palabra de la cruz…


He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe.

2 Timoteo 4:7

Porque la palabra de la cruz es locura a los que se pierden; pero a los que se salvan, esto es, a nosotros, es poder de Dios.

1 Corintios 1:18


Un abrazo y hasta pronto

Iván